lunes, 29 de diciembre de 2008

No matarás

La política es un camino que lleva a cuestionar nuestro comportamiento como seres humanos. La política es otra afluente hacia el fanatismo, tal vez de los más fuertes, una forma de fe y creencias para liberarnos de todos nuestros problemas de parte de un ente superior, pero no divino, sino un ser humano jugando a ser el dios de los demás pobladores imponiendo su poder.

No es la idea de este blog hacer política, ni debatir sobre los partidos políticos, sino más bien cuestionarnos para que puede servir la política. Es raro que publique un artículo como este, no es mi idea publicar muy seguido noticias como esta, pero realmente me impactó mucho esta noticia que pasó prácticamente desapercibida en los grandes medios. Me impacta a donde puede conducir la política.

Este es el caso de un hombre comprometido con la política, que podría haber resultado el intendente de una ciudad, asesinando a su rival en ejecución de su mandato. Si este hombre hubiera resultado intendente, ¿hubiera cometidos asesinatos de todos modos? Así como un político se compromete con la democracia, de la misma forma que un sacerdote se compromete con Dios, ¿cómo puede un político buscar justicia asesinando a otro político?
Me da escalosfríos pensar en todos los demás políticos argentinos que alguna vez se comprometieron para asumir un cargo y estuvieron libres de actuar de la misma forma... ¿de esto se trata la política también?
Quiero quedarme con la idea que este caso fue una gran excepción, que fue algo único e irrepetible. De otra forma nos queda reflexionar cuales son los verdaderos roles de la política, y si realmente podemos confiar en ella.

Asesinaron a un intendente santafecino de la UCR

Le disparó su rival kirchnerista; disputa por un hipódromo

SANTA FE. Un crimen donde se conjugaron el juego y la política conmueve a Vera, una ciudad de 18.000 habitantes del norte santafecino. Raúl Seca Encina, el intendente radical del lugar, estaba a punto de dar su última entrevista televisiva del año. Cuando se bajó de su auto frente al canal de TV local, fue ejecutado de un balazo por su rival político, el kirchnerista Héctor Tregnaghi, que lo había amenazado de muerte porque la municipalidad había clausurado un hipódromo de su propiedad.

"Hijo de puta. Te voy a hacer cagar. No saben con quién se meten", le gritó Tregnaghi, de 62 años, fuera de sí. Seco Encina, de 43, que estaba junto a su jefe de prensa, Ricardo Musso, trató de calmarlo: "Estás totalmente equivocado", le dijo, pero su enfurecido interlocutor, que perdió los últimos comicios por sólo 200 votos, no entendía razones. "Me quieren cagar", volvió a gritar. Echó mano a un revólver calibre 38, que tenía en su cinturón, y le disparó un tiro en el pecho, que acabó con la vida del intendente.

El crimen del jefe comunal, que gobernaba Vera desde hacía 13 años, conmovió a esta ciudad, situada 250 kilómetros al norte de la capital santafecina, y a toda la provincia. Los vecinos se agolparon frente a la clínica donde había sido trasladado Seco Encima, todavía con vida, para donar sangre. Tregnaghi huyó, pero se presentó minutos después en la comisaría, donde entregó su arma y quedó detenido. Tregnaghi es uno de los referentes del ex gobernador santafecino Jorge Obeid.

"Estaba totalmente sacado. Cuando terminó de insultarnos sacó el arma y lo ejecutó", relató conmocionado a LA NACION Musso. Es que Tregnaghi también le apuntó a él y le disparó. Se protegió detrás del baúl del auto y salvó su vida. "Si no me hubiera agachado estaríamos contando dos muertos", afirmó el vocero.

El último conflicto entre Seco Encina y su rival se produjo por el cierre del hipódromo La Ilusión, propiedad de Tregnaghi, que funcionaba sin habilitación municipal desde octubre último (de lo que se informa por separado).

El homicidio ocurrió al mediodía, cuando el húmedo calor del norte provincial hizo llegar las temperatura a 34 grados. Seco Encima y Musso bajaron del auto frente a Cablevisión, donde iban a participar del programa ¿Por qué no?, que conduce Carlos Carignano.

En la vereda se produjo la discusión y el asesinato luego de que Tregnaghi se bajó de su camioneta. "Siempre se jactaba de que iba con su 38 y que lo iba a matar [a Seco Encina], pero nadie le creía", comentaron periodistas locales. Aunque fue trasladado de inmediato a la clínica San Roque -ubicada a dos cuadras del lugar del asesinato- el funcionario falleció alrededor de las 13.30.

Seco Encina, casado y con un hijo, líder radical del norte de la provincia, tenía una larga rivalidad política con Tregnaghi. Habían disputado la elección municipal del año pasado y Seco Encina ganó su cuarto mandato en la intendencia, que hubiera finalizado en 2011.

La clausura

Según reconocieron funcionarios del gabinete municipal, el hipódromo propiedad de Tregnaghi fue clausurado hace 50 días "por razones de seguridad". No habría sido la única clausura, ya que varios seguidores de la actividad indicaron que en el último año hubo dos más.

"Iba en mi auto y observo una discusión. Paré y bajé para evitar que todo fuera peor y cuando voy llegando veo que uno saca un arma y dispara. El intendente se desplomó sobre su auto y con el secretario privado lo cargamos y lo llevamos hasta la clínica San Roque, pero el tiro fue en el pecho y fulminante", relató Lisandro Olleros, testigo directo del asesinato.

Si bien los vecinos que estaban allí reconocieron a Tregnaghi, no pudieron evitar que el agresor se alejara del lugar. No obstante, las autoridades de la Unidad Regional XIX de Policía, con cabecera en Vera, confirmaron la presentación del asesino y su inmediata detención.

A media tarde fue indagado, trámite que continuará cuando lo resuelva el juez de Instrucción Penal Luis Silva, que entiende en la causa y que además dispuso el secreto de sumario y el traslado del agresor a la Alcaidía de la jefatura policial.

El secretario general de la Municipalidad de Vera, Leandro Venegas, explicó que la autopsia se haría hoy, por lo que el velatorio y las exequias del intendente podrían demorarse un día. Seco Encina recibió un solo disparo en el tórax.

"Fue un asesinato político y el tema del hipódromo habrá sido el disparador de todo", afirmó Musso, y señaló que el empresario kirchnerista "tiene antecedentes judiciales" y que el año pasado en plena campaña electoral estuvo por "atropellar a dos colaboradoras de la campaña".

"Además de ser adversario político, tiene un perfil totalmente malevo", señaló el vocero del intendente. Explicó que las fuerzas políticas de la zona se están movilizando para organizar una marcha de repudio.

Informe de José Bordón

Fuentes: http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1083600

domingo, 23 de noviembre de 2008

Cris Morena dilema, diagnóstico negativo

Las mentes se pudren desde la pubertad; la señora Cris Morena y sus descendientes continuan bombardeando ideales salidos del consumismo prefabricado para continuar enjendrando generaciones de nuevos adolescentes con percepción distorsionada sobre la realidad y los valores. La cultura se va directo al inodoro y la vida misma tiende cada día más a dedicar la existencia al combustible que hace mover al sistema. ¿Algún día estaremos pegados a la máquina y será borroso el intentar observar la escencia primordial de la vida misma? ¿Podrá el ser humano volver a emocionarse al ver los bastos paisajes de la naturaleza y disfrutar y saber amar el contacto con las demás formas de vida? ¿O nuestra existencia se verá condenada a la destrucción de nuestras virtudes mientras consumimos idiotamente materiales y demás lujos para incluirnos indefinidamente con la masa; motor del sistema?

En esta nota que extraigo del diario La Nación podremos encontrar un "hermoso" análisis sobre como generaciones enteras ya perdieron su libertad por exponerse a las macabras manipulaciones de la Sra. Morena y sus oscuros discípulos.


Jóvenes de dos mundos

Por Carlos Sanzol
De la Redacción de LA NACION

Jóvenes de dos mundos
La heroína de Patito Feo (Canal 13) vivía en el sur patagónico con su madre. Pero los caprichos de la ficción hicieron que se mudara a un country en el conurbano bonaerense y se codeara con chicos cool . Al grupo de huérfanos de Casi ángeles (Telefé) les sucedió algo similar: de un año al otro, dejaron de ser pobres para asistir a un colegio de niños ricos y ser huéspedes en un hogar que parece sacado de una revista de decoración.

Así como están planteadas las cosas, los protagonistas de las ficciones televisivas para un público adolescente viven en un mundo de abundancia, en el que la pobreza parece no existir o, si la hay, las cámaras la muestran fuera de foco. Enfrentado a ese arquetipo, los informes periodísticos que invaden noticieros, magazines o docu-realities, como Policías en acción (Canal 13), muestran un modelo de adolescencia vinculado a la marginalidad, las adicciones y la violencia.

Somos tan felices

En el country, Patito asiste a una exclusivo colegio, Prettyland School, una casona colonial de estilo victoriano, donde los chicos ABC1 se pierden en un laberinto de clases de comedia musical y de arte. Antonella, una versión apta para todo público de Paris Hilton, es la reina del lugar porque es linda y porque, gracias a la envidiable posición social de su familia, puede acceder a una cierta idea de felicidad que se sostiene en el consumo. "Quiero un camarín lleno de sushi y agua mineral francesa" o "Me voy a casar en New York City", son frases que suele decir esta chica que piensa que la vida debe ser tan glamorosa como la que tenía Britney Spears antes de haber caído en el barranco de las noches etílicas.

¿Qué encuentra de atractivo la televisión en retratar a teens como Antonella? La respuesta no tarda en llegar: la TV es un mero entretenimiento escapista que busca alejar al espectador de las preocupaciones de su aquí y ahora. "Uno trata de ser lo más realista posible en lo cotidiano de los adolescentes y no en lo oscuro. Es decir, no son programas que tratan sobre la droga y el alcohol. Intentamos entretener", explica Marcela Citterio, guionista de Patito feo .

La autora insiste en esta idea sobre todo a la hora de haber elegido centrar la ficción en un ámbito de clase alta: "Uno busca escapar de una realidad que vive todo los días y que, a veces, es muy dura. Para muchos, mirar televisión es una manera de evadirse un poquito".

O bastante, si se tienen en cuenta escenas como las que se vieron en Casi ángeles hace dos semanas , cuando los huerfanitos fueron a parar a un club de strippers masculinos para terminar en una pelea. ¿Acaso no es muy común que los adolescentes argentinos vayan a un lugar así o que se preocupen por el dinero que ganarán o los autógrafos que les pedirán cuando firmen un contrato discográfico, como lo hizo Antonella, en Patito ?

Al parecer, la tele crea una suerte de mundo ideal, una imagen de alta resolución de la sección "Ricos y famosos" de las revistas del corazón. "En publicidad se usa el concepto de «lo aspiracional». Es decir, mostrar aquello a lo que uno no pertenece, pero que desea. La degradación de la clase media hace que la TV se rija por este término", expone Jorge Maestro, guionista de programas clásicos para adolescentes, como Clave de sol y Montaña rusa .

En este micromundo, la clase media no tiene cabida: se es rico o no hay existencia posible. "Los programas de ahora son productos disfrazados de ficción que tienen un objetivo: la comercialización, el merchandising , el teatro, el disco." Y agrega: "No son espacios de reflexión ni tienen contenidos dramáticos. Son contenidos pensados por un productor. Esta es mi humilde opinión", dice Maestro.

Si se analiza el fenómeno desde el punto de vista comercial, se puede concluir en que mostrar la riqueza por TV, genera más riqueza. En lo que va de este mes (agosto), el rating acumulado entre Patito feo y Casi ángeles sumó 25 puntos o lo que es lo mismo: alrededor de dos millones y medio de espectadores vieron los programas. Como publicó este diario el 27 de julio pasado, en las boleterías del teatro Gran Rex, donde se presenta la tira de Telefé, quedan, por función, 200.000 pesos. A esto hay que agregarle las ganancias de la venta de CD, revistas y demás merchandising.

Divide y reinarás

La televisión argentina para adolescentes no sólo circunscribe toda historia a la franja ABC1, sino también a la dinámica de la lucha de clases. En el caso de Casi ángeles , los huérfanos con la memoria aún reciente de haber sido pobres deben padecer las cargadas de sus compañeros burgueses del colegio. Y Patito tiene que respirar profundamente y bajar la cabeza, cada vez que le recuerdan sus orígenes "humillantes" de clase media.

Leandro Calderone, guionista de la tira que emite Telefé, plantea que este divisionismo es necesario en términos narrativos: "Los protagonistas están en un colegio de clase alta y conviven con chicos que tienen prejuicios sobre ellos y que los segregan. Pero, esto tiene que ver con que la ficción necesita de estos opuestos".

¿No hay un modelo alternativo para contar conflictos que no tengan que ver con las disputas encarnadas por chicos de doble apellido? "En las ficciones para adolescentes de los 80 y los 90 se contaban los ritos de iniciación vinculados al amor y a la sexualidad, la salida laboral, los proyectos futuros y el reencuentro con amigos de la infancia. En cambio, ahora, los personajes no tienen individualidad. Sólo retratan grupos que se oponen entre sí con una temática discriminatoria", critica Maestro.

Chicos politóxicos

Lejos del ideal de clase alta al que aspiran las ficciones para adolescentes, Policías en acción muestra el costado marginal de los púberes. Una de las secciones clásicas del programa son las peleas a la salida de los boliches del conurbano. Allí, se pueden ver a chicos y chicas alcoholizados o drogados que dicen defender su honor a los puños.

El ciclo se regodea con primeros planos a un veinteañero que cumple la ¿hazaña? de beber un litro de cerveza en un minuto y a otro que a duras penas puede mantener el equilibrio y que grita, con tono tumbero y a millones de años luz de los adolescentes bilingües de Patito feo : "Eh, ¿qué decís?, Gato".

"Este tipo de programas transita por una línea sensacionalista para generar un impacto revulsivo y horroroso en el espectador. Además, cumple una función aleccionadora. Es decir, muestra lo que no hay que hacer", explica el psiquiatra José Sahovaler, especializado en niños y adolescentes, y autor del libro Psicoanálisis de la televisión (Ediciones El otro).

Mientras que Policías alecciona, Patito y Casi ángeles tientan a los chicos con un mundo de abundancia. "Después de la era Menem, el ideal a conseguir no es pertenecer a la clase media o tener estudios, sino acceder al modelo de la pizza con champagne. Y esto, tiene que ver con lo que la televisión muestra", concluye el especialista.

Como se ve, la TV parece dividir a los adolescentes en dos ejércitos: los felizmente abundantes y los que para acceder a una idea precaria de felicidad deben tomar cócteles a base de cerveza y pastillas.

Nunca estos mundos se van a mezclar. Los primeros tendrán cabida en las ficciones para teens y los segundos, en los ciclos periodísticos. De eso, deja constancia Maestro, quien una vez planteó contar la historia de unos adolescentes de clase obrera. La respuesta fue categórica: "En TV, no hay que tirar pálidas", cuenta que le dijeron.

Fuentes: http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1044633

lunes, 18 de agosto de 2008

¿Internet nos volverá tontos?

Esta es una nota que leí en La Nación, un extracto del Sunday Times.
Es una reflexión sobre las ventajas y desventajas de Google e Internet, donde el autor se pregunta si navegar a mucha velocidad y acceder a tantos datos sin prestarles la devida atención nos termine perjudicando, como si fuera un síndrome de déficit de atención.
¿Ustedes notan la gran cantidad de links que pueden visitar por día y leer muchos artículos por la mitad, como si realmente costara leer un artículo completo?
De esto habla esta nota, espero les resulte un tema de reflexión.


Google, o el cambio en la capacidad de pensar

Son innegables los beneficios de Internet. Pero, ¿estamos perdiendo tranquilidad y profundidad en nuestras vidas literarias, intelectuales y espirituales? Tal vez llegue el momento de que nuestro dominio del nuevo mundo nos permita verlo con mayor perspectiva

Algo que no sabía: Friedrich Nietzsche usaba una máquina de escribir. Muchos de esos aforismos tersos y meditaciones impenetrables fueron producidos aporreando una Malling-Hansen Writing Ball de 1882. Y un amigo suyo notó en aquel momento un cambio en el estilo del filósofo alemán, al pasar de la escritura a mano a la mecanografía. "Quizás a través de este instrumento incluso adoptes un nuevo idioma", escribió el amigo. Nietzsche respondió: "Tienes razón. Nuestro equipo de escritura participa en la formación de nuestros pensamientos."

¡Oh, no!
El comentarista sobre tecnología Nicholas Carr, que llamó la atención sobre este ítem de trivio relacionado con Nietzsche en la nueva edición de The Atlantic, procedió a decir algo aún más preocupante. Si una máquina de escribir pudo afectar así a una mente tan profunda y poderosa como la de Nietzsche, ¿hasta dónde llega la influencia de Google sobre nosotros actualmente?

¿Estamos perdiendo rápidamente la capacidad de pensar de manera profunda, calma y seria? ¿Hemos sucumbido todos a un de­sorden o un déficit de atención provocado por Internet? O, para decirlo de modo más directo: si en este momento usted está mirando un monitor, ¿sigue leyendo o está a punto de hacer clic en otro vínculo?

No vale la pena repetir los beneficios asombrosos que ofrece Google. Cuando comencé a escribir estas columnas tenía una pila de un mes de ediciones de The New York Times en mi estudio. Si recordaba un artículo o un informe al que quería referirme, pasaba unos cuantos minutos alegremente revolviendo papeles ajados, manchándome los dedos con tinta, y por lo general terminaba leyendo un artículo que no tenía nada que ver con mi búsqueda.

Necesitaba buena memoria -incluso visual- para rastrear el origen de un vago recuerdo. Necesitaba tiempo. Necesitaba pensar un poco antes de iniciar la búsqueda. Ahora todo lo que necesito hacer es pulsar el botón derecho y tipear unas pocas palabras. Y todo se revela instantáneamente.

Paso la mayor parte del día en un blog, a un ritmo actual de casi 300 aportes a la semana. Por cierto que no soy más estúpido que antes; y estoy mucho mejor informado y mucho más instantáneamente.

Recorrer la blogósfera
Sin embargo, la manera como ahora pienso y escribo se ha visto alterada de manera sutil... o no tan sutil. Proceso información mucho más rápido y aparentemente soy capaz de absorber fuentes múltiples de información simultáneamente de maneras que me hubieran asombrado de adolescente.

Al estudiar para un tema, o simplemente cuando recorro la blogósfera, mi mente da triples saltos mortales de una fuente a otra. La multitarea mental -un dato aquí, un video de YouTube por allí, un vínculo más allá, un e-mail, un mensaje instantáneo, un nuevo PDF- asusta cuando uno se para a analizarla tomando un poco de distancia y, sin embargo, resulta perfectamente natural cuando uno está en medio de un blog.

Pero cuando se trata de sentarse y realmente leer varias páginas impresas, o incluso -que Dios nos ayude- un libro, mi mente sufre un paro momentáneo. Luego de un párrafo estoy listo para seguir un nuevo vínculo. Pero la prosa frente a mi nariz se alarga. Siento inquietud. Miro las notas al pie en busca del golpe de adrenalina al que estoy acostumbrado. No sirve. Recorro la página de agradecimientos esperando encontrar algún nombre conocido. Vuelvo a empezar.

Pocos párrafos más adelante extiendo la mano para encender la laptop. No es que no tenga tiempo para leer de verdad, para permitirme el placer de un argumento o una narrativa. Más bien se trata de que mi mente está condicionada para resistirse a ello.

¿Es una nueva manera de pensar? ¿Y afectará la manera en que leemos y escribimos? Si bloguear es corrosivo, lo mismo puede decirse del videojuego Grand Theft Auto, la elaboración de textos y el envío de mensajes dentro de Facebook, con los que se está criando una generación más joven. La respuesta seguramente es afirmativa: nuestro pensamiento está cambiando de maneras que aún no entendemos plenamente. Puede ser que estemos perdiendo tranquilidad y profundidad en nuestra vida literaria e intelectual y espiritual.

El dramaturgo Richard Foreman, citado por Carr, hizo el elogio de una cultura en la que en un tiempo se sintió cómodo: "Provengo de una tradición de cultura occidental, en la que mi ideal era la estructura compleja, densa, y similar a una catedral, de una personalidad altamente educada y capaz de expresarse: un hombre o mujer que llevaba a su interior una versión única y personal de toda la herencia de Occidente. "[Ahora] veo en nuestro interior (me incluyo) el reemplazo de la densidad compleja con un nuevo tipo de ser que evoluciona bajo la presión de una sobrecarga de información y la tecnología de lo «disponible instantáneamente»".

Lo que corremos el riesgo de perder es la experiencia de leer sólo un buen libro por un tiempo, permitiendo que sus temas resuenen en nuestra mente. Cuando era joven llevaba conmigo un solo libro por días, durante los cuales sus ideas chapoteaban en mi cabeza, no formando un juicio instantáneo (a favor o en contra), sino permitiendo que el libro se asentara por un tiempo mientras el resto del mundo aportaba lo suyo: el campo o el pavimento, la multitud o el tren, el sillón o el bar. A veces los seres humanos necesitan tiempo para analizar las cosas, permitirse dar vueltas alrededor de una idea antes de aceptarla.

El ruido blanco de la carretera informática cada vez más veloz puede -lo temo- estar impidiendo esto. La pequeña voz tranquila que renueva una civilización tal vez esté en proceso de ser eliminada por infinitas distracciones.

Superficiales o profundos
No quiero ser fatalista aquí. Como señala Carr, anteriores innovaciones -la escritura misma, la imprenta, la radio, la televisión- han modificado el tono de nuestra civilización sin destruirla. Y la capacidad de la Red de recuperar lo antiguo, renovarlo y volverlo nuevamente accesible es un pequeño milagro.

Quizás ahora estemos exageradamente abrumados por toda esta información accesible, pero puede llegar el momento en que nuestro dominio del nuevo mundo nos permita verlo con mayor perspectiva.

Espero que sí. La superficialidad, a fin de cuentas, no necesariamente descarta la profundidad. Simplemente tenemos que encontrar un nuevo equilibrio entre ambas. Tenemos que ser tanto patinadores de laguna chica como buzos de profundidades. Tenemos que dominar la capacidad de acceder a los datos mientras reservamos tiempo y espacio para hacer algo significativo con ellos.

Es inevitable que esto le lleve un poco de tiempo a nuestra especie siempre en evolución y a nuestros cerebros siempre maleables, y la era de Google en términos masivos no tiene siquiera una década. Algunos sugieren que haya un sabbat de la Red, un día o dos en la semana en que nos forcemos a no leer e-mails o escribir en blogs o enviar mensajes de texto; un alto para pensar de nuevo a la manera antigua: mirar rostros humanos presentes en vez de los que aparecen en Facebook, leer un libro en vez de un blog, rezar en vez de navegar. Creo que comenzaré a leer a Nietzsche en algún momento. Pero en este momento tengo que poner una respuesta en un blog.

Por Andrew Sullivan (Sunday Times News Service)
revista@lanacion.com.ar
Traducción: Gabriel Zadunaisky

martes, 22 de julio de 2008

Los hijos del pensamiento débil

Como no tengo mucho material para desarrollar bien este blog, dejo una reflexión publicada el día de hoy por el diario La Nación. La nota se llama "Los hijos del pensamiento débil", y habla de lo mal que se trata la educación en Argentina, pero este tema trasciende a nivel global.

Y antes de ir a la nota, me pregunto. ¿Por qué será que en occidente cada vez se deteriora más la educación? Se habla que Norteamérica nos está presionando para que en latinoamérica se ejersa SU cultura, SU forma de vida. ¿Vamos a aceptar también la ignorancia como moneda corriente? Creo que no existe nada peor que la ignorancia. En vez de correr lejos de ella, dejamos que un día nos agarre desprevenidos y se transforme en nuestra forma de vida, y se perpetue dentro nuestro hasta que, quisás, algún día nos damos cuenta y buscamos la forma de escalar un paso más arriba.
Estará en ustedes reconocer si esta nota no es un ejemplo del gran mal que arrastramos siglo tras siglo.



Los Hijos del Pensamiento Débil
Por Sergio Sinay
Para LA NACION

Por Sergio Sinay  Para LA NACION

Si los adolescentes que colocaron un preservativo en la cabeza de su profesora y luego intentaron prenderle fuego al pelo en verdad no lo hicieron, y lo que se ve en Internet es, según la propia víctima, "un trucaje", esos muchachotes tienen un futuro asegurado como especialistas en efectos especiales. Si, gracias a una disposición de las autoridades "educativas" mendocinas ya no habrá aplazos para los alumnos de esa provincia, así los pobres estudiantes no se sienten presionados, ¿por qué no darles por cumplidos sus cursos lectivos en cuanto inician la escolaridad, cerrar las escuelas e irse todos, funcionarios, maestros y alumnos, a hacer otra cosa? Si los alumnos del Colegio Nacional de Buenos Aires se creen con capacidad y derecho de cogobernar la institución (capacidad y derecho de la cual muchos padres parecen estar convencidos), sin haber completado ni su aprendizaje ni su maduración como personas, ¿por qué no designar a algunos de ellos como ministros en el tan deficiente y necesitado gabinete nacional?

Hace pocos días, me tocó compartir un panel, ante un nutrido auditorio de padres, con el ministro de Educación del gobierno de la ciudad de Buenos Aires, Mariano Narodowski, y le oí decir que la urgencia de estos tiempos, en el hogar y en la escuela, es restaurar la asimetría entre padres e hijos, docentes y alumnos, adultos y jóvenes. Frente a la inquietante y cotidiana deserción de esa necesaria, nutricia y orientadora asimetría por parte de padres, funcionarios educativos y adultos con responsabilidades políticas y sociales, tales palabras son casi subversivas.

En efecto, subvierten un "orden" en el cual se les ha cedido a los niños, a los adolescentes y al concepto de "juventud" en general un poder extendido y, con ese poder, se los ha dejado a la deriva, sin referencias, sin contención, sin orientaciones éticas. La "falta de tiempo", la presunta "ingobernabilidad" de los chicos y jóvenes, la caprichosa creencia de que ellos "son más inteligentes de lo que éramos nosotros", la resignación a que "hoy el mundo es así", figuran entre las muchas excusas que cubren lo que es lisa y llanamente el abandono de una responsabilidad adquirida por propia decisión.

Nadie está obligado a ser padre ni a ser funcionario. Por lo tanto, si eligió serlo (y hay muchas maneras de elegir, incluso algunas que no lo parecen), el deber moral esencial consiste en marcar límites que ayuden a crecer y a madurar, en transmitir valores con la presencia y la conducta (no por medio del discurso pomposo y vacío), en sostener convicciones con las acciones, en disponer de tiempo, en abandonar el clientelismo político y la demagogia paterno-materna con la que se quiere, en vano, ser "ídolo" de los chicos, los mismos chicos a los que, en la práctica, se deja huérfanos aunque se los mande a los mejores colegios, se les compren los celulares más caros y se les levanten los aplazos y sanciones. A veces se confunde amar a los hijos con sacárselos de encima, y educar con reclutar. Una sanción es siempre parte de un contrato. Indica que tales actos tendrán tales consecuencias y, al cumplirse, trasciende el "castigo". En realidad, enseña que responsabilidad es responder por los efectos de nuestros actos.

En la era del "pensamiento débil", como el filósofo italiano Gianni Vattimo denominó al pensamiento de la posmodernidad (incierto, relativista, sin afirmaciones, ambiguo, difuso, fragmentario, hecho de medias verdades, carente de compromiso), decir "sanción" suena a proponer el autoritarismo. El concepto de "derechos humanos", malversado y manipulado desde el poder, es rápidamente invocado como escudo protector. Algunos padres y funcionarios dicen que en un país que ha conocido la violencia y el autoritarismo, ellos no serán autoritarios con sus hijos o con los alumnos sobre los que deben legislar y cuya enseñanza deben administrar.

Ese argumento es la victoria final del verdadero autoritarismo. Con ello se abdica de la responsabilidad. Al educar, criar y enseñar con la mirada puesta en "lo que me hicieron", me saco la responsabilidad de lo que hago hoy, aquí. No soy responsable; transfiero culpas al pasado. Quizás es lo que hagan mañana los chicos de hoy. Tienen de quien aprenderlo. Esos padres y autoridades son prisioneros del "autoritarismo" que creen rechazar, porque aquél (así sea por la negativa) determina sus conductas, está vivo y presente en ellos, es decir, en la sociedad. Sólo con autoridad lograrán dejarlo atrás.

En este diario, Mario Bunge decía hace poco, con certeza, que urge una declaración de deberes y derechos humanos. Tiene razón. Un término sólo adquiere significado en presencia del otro. Como todo lo que es esencial a la existencia, se trata de opuestos complementarios y necesarios (no de opuestos enemigos, como temen las mentes estrechas cuando asoman la polaridad y la diversidad). Lo mismo dijo en su momento Simone Weill, la gran pensadora humanista (admirada por Albert Camus) que convirtió sus ideas y su compromiso en acción en la Francia ocupada, antes de morir de tuberculosis en 1943, en Ashford, Inglaterra. Weill sostenía no sólo que derechos y deberes van juntos, sino que los deberes anteceden a los derechos. Sin duda, nada más alejado del pensamiento débil.

Cuando los padres desertan de sus funciones y reclaman junto a sus hijos, apañándolos ante el "autoritarismo" de las reglas de convivencia y educación, desmerecen un derecho esencial de los chicos: el de conocer con qué limites crecer y formarse, el derecho a ser guiados por personas con más experiencia y autoridad que ellos, el derecho a que se les transmitan valores por medio del cumplimento activo de esos valores, el derecho a conocer en profundidad la noción de responsabilidad, el derecho a conocer el principio de causa y efecto.

Si no se les respeta ese derecho, ¿qué sociedad conformarán en su adultez? Días atrás fui depositario de la amarga confesión de un director de escuela pronto a jubilarse tras 40 años de docencia. Desalentado por la ausencia de los padres, por banales reclamos a la escuela de progenitores que se excusan de ejercer sus funciones, decía: "Lo único que me alivia de mi retiro es que ya no tendré que lidiar con los hijos de quienes hoy son alumnos. Viendo lo que sus padres hacen con ellos, cómo miran para otro lado, no quiero pensar en ese futuro". Cuando un docente, tras cuarenta años, no quiere pensar en el futuro porque ve el material con el que se construirá, algo demasiado grave ocurre.

En una notable entrevista radial que le hizo Mario Mactas, la profesora Nélida Baigorria (una de las voces más lúcidas y autorizadas del país en materia educativa) recordó algo que ella misma había vaticinado hace más de una década. Dijo, por entonces, que nos acercábamos a una nueva y sutil forma de fascismo. "Allá y entonces se decía que el Duce tenía toda la razón y se le temía", señaló. "Hoy y aquí se dice que los chicos tienen toda la razón." Y cuando no se les teme, se los adula. El pensamiento débil puede empollar fascismo y autoritarismos.

Las sociedades no nacen de repollos ni son improntas de un instante. Se forjan en el tiempo, a fuego lento, con la responsabilidad (asumida o no) de sus integrantes. La sociedad del futuro la forjan los padres, los funcionarios educativos, los adultos de hoy. De esto, sí, los chicos están absueltos. Pero no de sus deberes.

miércoles, 16 de abril de 2008

Ideas para mejorar el tránsito en la Ciudad de Buenos Aires (y sobre Subtes)

Son algunas las ideas que se me ocurrieron hace poco para mejorar un poco el tránsito en Buenos Aires. Todos sabemos que no es sencillo plantear esto con los políticos, así que tengo dos tipos de propuestas, unas que son "simples", baratas y no tan complicadas de implementar, y otras que son "complicadas", sólo porque requieren mucho tiempo y gran presupuesto de inversión (obviamente estas son las más efectivas, pero bueh, las simples también pueden ayudar bastante):


Algunas propuestas simples:

- Trasladar o crear nuevos puestos de trabajo en el centro de la ciudad. El hecho de que la mayoría de las empresas importantes se encuentren en Puerto Madero, Palermo o el microcentro, generan un flujo sobresaturado de circulación masiva hacia el mismo sentido. Dicho de otra forma, todos vamos para el mismo lado, por los mismos caminos, para concentrarnos de manera excesiva, para después retornar por los mismos caminos (que son pocos) en los mismos horarios y hacia el mismo sentido.
Si los puestos laborales estuvieran en el centro de la ciudad, o más apegados a la General Paz, no existirían tantos congestionamientos en hora pico. El flujo de automóviles estaría mejor distribuido a toda hora. De otra forma, todos vamos juntos por las avenidas Cabildo, Rivadavia, General Paz, San Martín, Corrientes, Córdoba, 9 de Julio, etc., para llegar a los mismos destinos. Son pocas las avenidas, pocos los medios de transporte optativos para poder ir y volver a destino.

- Mejorar la sincronización de semáforos. Si bien muchas avenidas tienen sus semáforos sincronizados, hay muchos que lo están pensado para que los autos circulen con mayor facilidad. Lo que en muchos lados no se tomó en cuenta es que no se puede viajar a mucha velocidad con tantos colectivos cruzándose para subir y descargar pasajeros. Los colectivos se atrasan mucho por culpa de esta sincronización mal elaborada, y los autos junto a ellos.


Algunas propuestas más complicadas:

- Hacer más subtes, urgentemente. ¿Es la solución definitiva a todo? Hace poco estuve leyendo información sobre New York y me encontré con esto:
“El transporte público es el principal medio de transporte de los neoyorquinos.[108] Nueva York es la única ciudad del país en la que más de la mitad de los hogares no disponen de un coche. En Manhattan, más del 75% de sus residentes carece de automóvil propio; a nivel nacional, este porcentaje es del 8%.”
Eso es, gente… Con más subtes no solo llegaríamos más rápido a cualquier lado, sino además que menos gente sacaría su coche para ir a trabajar, y además sería mucho más barato. ¿Las compañías de auto estarán conspirando en nuestra contra? No lo sé. Lo que si estoy seguro es que al gobierno o a Metrovías no le interesa terminar rápido el asunto. La red de subterráneos de New York abrió en 1904, y cuenta con 26 líneas (sí, veintiséis, ¡no es mentira!). La red de subtes de Buenos Aires abrieron en 1913 (o sea, 9 años después), y cuenta con un total de… 6 líneas (y una de ellas apenas tiene 5 estaciones, por el momento).
La primera línea de New York fue construida en tan solo cuatro años, y consta de 8 millas de recorrido (12,87 Km). Para extender la Línea ‘A’ de Buenos Aires, incorporando 4 nuevas estaciones, ya pasaron 4 años desde que comenzaron la obra y todavía no están listas. Estas nuevas cuatro estaciones agregarán 2,9 km más de túneles a la línea.
Haciendo algunas cuentas me da como resultado que en New York se hicieron aproximadamente 3,22 km por año, mientras que en Buenos Aires se completaron 725 metros por año. O sea, existe una relación mayor de 4 en 1, estamos tardando 4 veces más de lo posible.
De acuerdo, ustedes me dirán "pero Metrovías está terminando otras estaciones de la Linea ‘B’, ‘E’ y ‘H’...", sí, pero esa línea de New York se completó en 1904 (más de cien años atrás), y seguro que Manhattan no es la única ciudad USA con subtes. Podría buscar datos referentes a las nuevas líneas, pero me da miedo hacer comparaciones. ¿Tan mal estamos, o es que no conviene hacer las cosas bien y rápido? ¿Se justifica que se esté tardando tanto para terminar unas pocas estaciones?
Si quieren ver un mapa de los metros de New York, sigan este link:
http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/8/82/NYC_subway_map.png
Igual que en Buenos Aires, ¿verdad?
Para seguir sorprendiéndose, en wikipedia hay más información detallada:
http://es.wikipedia.org/wiki/Metro_de_Nueva_York

- Otra solución es la más conocida por todos: desconcentrar la población de Buenos Aires. Dicho de otra manera, irnos de la ciudad a otras ciudades del interior. ¿Una locura? La mejor idea la tuvo Alfonsín con respecto a trasladar la capital:
“El 16 de abril de 1986, Alfonsín anunció en Viedma que la Capital Federal sería trasladada a un área patagónica integrada por Carmen de Patagones, en la Provincia de Buenos Aires, Viedma y Guardia Mitre, ambas en la provincia de Río Negro. Se trataba de un ambicioso y costoso proyecto conocido como Proyecto Patagonia, cullo fin era descentralizar el poder político y económico del país, excesivamente concentrado en el Gran Buenos Aires, promoviendo también el poblamiento de la Patagonia. Para concretar el proyecto se sancionó la Ley Nº 23.512 y se creó el Ente de Traslado (ENTECAP), que debía diseñar y planificar la construcción de los organismos administrativos y evitar el impacto demográfico negativo.
El proyecto tuvo escaso apoyo político y abrió un debate sobre la eventualidad de que la Ciudad de Buenos Aires retornara a la jurisdicción de la provincia de Buenos Aires. Finalmente, su alto costo y la crisis económica terminó por paralizarlo.
Se le ha criticado a Alfonsín no haber ejecutado actos que hicieran irreversible el traslado, "mediante acciones de gobierno en Viedma, como firmas de decreto".[44] El propio Alfonsín se arrepiente de no haberlo hecho, cuando le responde a un periodista por un error en su gobierno: "No haberme ido, aunque sea con una carpa, a Viedma como Capital. Ese fue un error grosero". “
Sí que lo fue. La ciudad no hace más que seguir creciendo, sobre todo para arriba. Pareciera no tener fin el problema de superpoblación, y son pocos los que buscan erradicar esta concentración, generando puestos laborales en otros sitios o creando una alternativa para poder desempeñarse a futuro.

Lo más importante es que algo hay que hacer, ahora, antes de que ya no se pueda vivir en esta ciudad.
¿Ustedes tienen nuevas ideas al respecto? Dejen sus comentarios y así podríamos encontrar soluciones que no requieran la intervención de tanta burocracia política, y quien sabe, ver los resultados más pronto de lo que pensamos.

jueves, 10 de abril de 2008

La culpa no es del chancho

Para empezar con este Blog, les dejo un texto que me llegó hace poco por mail.
Es un cuento de un estudiante de secundaria, que habla un poco sobre la realidad gubernamental que padecemos los Argentinos hoy en día.
Al final del cuento, el alumno comenta un poco sobre el porque de este cuento y la realidad que le tocó vivir.
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Hace ya unos meses, en una tibia y soleada mañana de invierno, anduve por
Entre Ríos por razones de negocios y fui invitado a visitar una finca
propiedad de un paisano alemán del Volga donde elaboraban jamones caseros.
Al pasar por un chiquero, me llamó la atención el porte de una chancha
amamantando a unos cuantos lechones. Para salir de la curiosidad, le
pregunté al hijo del patrón que me estaba atendiendo de qué raza eran esos
chanchos.

-'Son de raza 'argentina'. Pero espere que lo llamo a mi padre, que a él le
va a gustar contar la historia'.
Por la puerta de la cocina emergió don Boris, un gigante de cabellos blancos
que se desplazaba dificultosamente asistido por un bastón de 3 patas, y me
invitó a sentarme a la mesa de la galería donde reinaba un enorme botellón
de alcohol de nuez, de no menos de 60 º.

-'¿Ud. sabe como se cazan los chanchos salvajes del monte?', me espetó el
oriental sin más trámite, mientras me servía un vasito chato de ese brebaje.

-'Bueno, creo que con perros que 'los paran' y un fusil que los sacrifica',
le contesté prudentemente, presintiendo que la historia
venía por otro lado y que el viejo sabía más que yo.

-'En este caso, no es así', me dijo don Helmuth 'Y cuando le diga cómo los
cazo yo, Ud. va a poder entender porqué se los llama de raza 'argentina' y,
si es un hombre inteligente, podrá sacar algunas conclusiones acerca de
porqué a los argentinos les va como les va. En el fondo de la finca, detrás
de aquella cortina de álamos que Ud. ve, y hasta la costa del río, hay un
monte inculto y sin trabajar. Dentro de ese cuadro, suele haber chanchos
salvajes del monte. Para cazarlos hay que comenzar por buscar un manchón sin
matorrales y tirar un poco de maíz en el piso. Cuando los chanchos lo
descubren, van a comer todos los días, y Ud. solo tiene que reponerles
diariamente la ración.
Una vez acostumbrados, construye una cerca en uno de los lados del sitio y
les sigue poniendo alimento. Por unos días van a desconfiar,
pero después terminan por volver. Entonces se hace otra cerca a continuación
de la anterior, y les sigue poniendo comida hasta que
dejen de dudar y regresan a comer. Y así sucesivamente, hasta que casi
cierra los cuatro lados y solo deja una abertura para un portón. Ya para
entonces se han acostumbrado al maíz fácil, le han perdido el miedo a los
cercos y entran y salen casi con naturalidad.
Entonces Ud.va y coloca el portón, lo deja abierto y sigue poniendo maíz.
Hasta el día que va al corral, encuentra la piara comiendo, y le cierra la
puerta. Al principio empiezan a correr en círculos como locos, pero ya están
sometidos. Muy pronto se tranquilizan y vuelven al alimento fácil que ya se
olvidaron de buscar por si mismos, y aceptan la esclavitud'.

'Uds. los argentinos no se dan cuenta que estos gobiernos populares y
demagógicos que tienen proceden de la misma manera que yo con los chanchos.
Les tiran maíz gratis disfrazado de programas de ayuda, planes sociales,
empleos públicos, cargos políticos, sueldos para ñoquis, subsidios para
cualquier cosa, leyes proteccionistas, sobornos electorales, todo a costa
del sacrificio de las libertades que les van confiscando migaja a migaja . y
los argentinos no se dan cuenta que no existe la comida gratis, y que no es
posible que alguien preste un servicio más barato que el que uno mismo hace.
¿Acaso no ven que toda esa maravillosa 'ayuda' que reparte el gobierno, lo
hace con los poderes que el pueblo permite que se arroguen, para depredar
las libertades y los bienes de la gente que trabaja y que produce? ¿Pero
cómo pueden vivir en un paraíso y tratar a toda costa de convertirlo en un
infierno? ... ¿Como pueden crear constancia cívica, si los políticos forman
cuadros de Borocotó? ... ¡¡¡Sigan así - nomás -, y que Dios los ayude cuando
les cierren el portón!!!'

Don Helmuth se mandó lo que quedaba del cuarto vasito de un solo trago, y
desapareció rengueando precipitado por la puerta de la cocina. Y yo, mareado
por el alcohol y apabullado por la verdad, saludé al hijo y me volví
rumiando bronca por el polvoriento camino de regreso a casa.


http://derechosdeshumanos.blogspot.com/2006/01/qu-es-la-justicia-socialcomposicin-de.html
COMPOSICIÓN ESCOLAR DE UN ALUMNO DE EGB2.
PUBLICADA POR EL DIARIO NORTE DE RESISTENCIA-Chaco- EN SU EDICION DEL 07
/11/06 (PAG.42). ENVIADA AL DIARIO POR BELEN ALVAREZ, DIRECTOR DE ESCUELA DE
LA LOCALIDAD DE QUITILIPI – CHACO.
¿QUÉ ES LA JUSTICIA SOCIAL?

La maestra nos dio como tarea hacer una redacción con este título. Yo
descubrí que la Justicia Social es la mejor ayuda para los pobres y permite
a las personas vivir sin trabajar. No me resultó muy difícil por que es el
caso de mi familia y otros vecinos. En casa estamos todos muy contentos, el
único que está enojado es mi abuelo que protesta por que cree que así no se
levantará el país. El sale a cortar pasto en los otros barrios, limpia
jardines y arregla bicicletas. Dice que eso es ganarse la vida, pero mis
padres se ríen y piensan que él está fuera de onda.
Antes vivíamos en la casa de mi abuelo, que es grande pero algo vieja. Papá
se ocupaba de mecánico y mi mamá vivía quejándose,porque además de trabajar
para su patrona, también tenía que lavar las ropas y las camisas engrasadas
de papá. Mi hermana cocinaba, mi hermano era cadete y yo hacía los mandados.
Siempre íbamos a la escuela porque mi abuelo le dijo a mi papá que si no nos
mandaba, teníamos que irnos de su casa. Ocurrió que una tarde llegaron unas
señoras que parecían maestras, pero no eran. Mi papá no quiso atenderlas y
hablaron con mi mamá. Le dejaron unos papeles. Durante la cena mi mamá dijo
que el tema era la Justicia Social y contó lo lindo que sería porque nos
darían una vivienda nueva y gratis. Mi papá se rió y mi abuelo se quedó muy
pensativo. Al final papá fue a firmar los papeles.
Y era cierto!!!. Cuando inauguraron el barrio nos fueron a buscar en un
colectivo. Conocimos al gobernador y otros altos funcionarios. La casita es
increíble: tiene baño, cocina, canillas con agua y focos por todas partes.
Aplaudimos tanto porque también dijeron que no tendríamos que pagar
impuestos ni agua ni luz. Otro día volvieron las mujeres con más papeles. Mi
mamá se ocupó de sacar fotocopias de todos los documentos de la familia. Al
tiempo las señoras le vinieron a mostrar la lista y le dijeron que tenía que
ir a cobrar como Jefa de Hogar. También llegaron unos muchachos y le
mostraron otra lista para ir a retirar las mercaderías de los galpones.
Después mi papá se fue a una reunión del barrio y consiguieron un comedor
donde vamos todos los chicos y también traemos una ollita a nombre de mi
abuelo, pero él no sabe nada, que si no arma un lío bárbaro.
Ayer inauguraron una sala para tener remedios gratis. Mi mamá está muy
contenta, ya no tiene que ir a lavar la ropa y mi papá ya no le trae camisas
engrasadas por que aceptó ser el referente del barrio y cobra un plan. Le
prometieron que si ganamos la intendencia lo pasarán a contrato seguro.
Tiene que repartir los papeles, hacer las listas y ayudar en los actos. Mi
hermano mayor se hizo piquetero, le dan ropa y le pagan doble cuando hace
turno noche. Cuando sea mayor de edad también le darán un plan. Mi hermana y
yo cobramos la beca escolar, aunque este año fuimos poco a la escuela por
los paros y por que faltamos por las manifestaciones.Solo mi abuelo no
aceptó el beneficio de la Justicia Social y sigue viviendo solo en la casa
vieja. Mi papá dice que es por que está fuera de onda y es un viejo
amargado. Cuando sea algo mayor, voy a ser piquetero, después me gustaría
ser referente del barrio y ayudar a los pobres para que todos gocen de la
Justicia Social y no tengan que andar trabajando por unas miserables
monedas, como dice mi papá.

Introducción

Hola querido internauta!
¿Cómo le va? Bien, ¿y a usted? Me alegro.
La idea de este Blog es compartir un poco mi visión personal de las cosas, buscar compartir ideas con la comunidad que usa Internet, intentar encontrar soluciones afines a los problemas de los Argentinos y compartir reflexiones con las demás personas del globo.
Me verán criticar lo que considero criticable, y buscar un gran llamado a la reflexión, un gran llamado a la INTELIGENCIA.

¿Usted notó que hay poca motivación en la gente para ser más inteligente de lo que son? A mi particularmente no me preocupa ser un gran intelectual, un libro lleno de conocimientos... La inteligencia se relaciona más bien con la FORMA de pensar.
Personalmente, no me considero satisfecho con mi inteligencia... Si alguien se considera inteligente y está conforme con serlo, es porque realmente no es inteligente.
La persona inteligente busca ser más inteligente cada día, lo más posible. No creo que exista un "nivel" de inteligencia, un límite determinado donde "más inteligente que esto no podés llegar a ser".
La inteligencia es algo que no se mide, que es imposible de determinar. Existen múltiples inteligencias, y con eso alcanza para que el tema se complique bastante.

La verdadera libertad no se logra con el conocimiento, sino con la inteligencia. Es la herramienta que nos servirá hasta nuestros últimos días. Y si nos conformamos con ser sólo un poco inteligentes, es porque no nos intereza ser muy libres.

Espero además que este blog tenga alguna UTILIDAD. No me gustaría dar mis opiniones y que nadie las lea y no interesen a nadie. Intentaré en todo lo posible transmitir ideas, mias o ajenas, para que podamos encontrar soluciones afines, reflexionar y aportar esos granitos de arena cuyo objetivo es mejorar la mentalidad humana.
Realmente no sé si soy muy inteligente, así que ustedes me lo harán ver. Espero llegar a algo.

Un saludo a todos, y que su lectura no se convierta en algo tedioso.